Ponga un trol en su vida

En estas últimas semanas no es que estén de moda los haters es que se han puesto a la última  los odiadores de haters. Varios artículos ponen en el punto de mira de los internautas a los nuevos objetivos de las redes sociales, vuélvase un odiador de odiadores, que también es gratis.

Un artículo se publicó en el suplemento Papel de El Mundo, es de Iñako Díaz- Guerra. Y otro es de Alonso en el blog fruslerías. Sirvan como ejemplo.

Con todo esto me viene a la cabeza una señora que dejaba mensajes de odio en el contestador de Herrera en la Onda (creo que ahora también se ha pasado a Cope), disparaba contra todos, con poco criterio, pero siempre nos hacia gracia. Llegó a formar parte del programa como un colaborador más. Entonces, esto me lleva a preguntarme ¿qué ha pasado para que de repente nos pongamos tan en contra de los troles en las redes sociales? ¿Hay más? ¿Son peores? ¿O son mejores y eso es lo que nos asusta?

Desde luego las redes son un caldo de cultivo propicio para la proliferación de estos usuarios, pero entiendo que casos concretos, mencionados en los antes nombrados artículos, nos permiten ver y profundizar en ciertas cuestiones que de otra manera nos pasarían desapercibidas. Es quizá miedo porque esto está siendo el fin de la inmunidad de periódicos y periodistas, que antes filtraban todos las críticas, colaban cualquier noticia como buena, cualquier dato como contrastado, y sólo los que hilaban más fino se daban cuenta. O simplemente acabamos de encontrar a los mayores idiotas del planeta, y están todos juntos en las redes sociales.

Estamos ante un campo abierto, que permite a cualquier usuario «seguir» a otros, que puede que sean troles, pero que «facilitan» la labor de la información. Y es que no todos los haters son iguales, y este sí es punto a tener en cuenta. ¿Justifica esto algo?

Y son los troles los nuevos policías de internet, de los periódicos. Aunque puede que sean simples bufones para los demás usuarios. Me asalta la duda de si seguir a estos personajes, e incluso reír sus gracias (que muchos la tienen) es un acto de vandalismo contra los periodistas o contra las personas objeto de críticas.

Para mí es mucho más fácil seguir a un hater con criterio que leer, clasificar, y gestionar todo lo que aparece en prensa y redes. En uno de los artículos se especifica que mienten y provocan, aunque sus argumentos sean débiles, se habla de lo pesados que son, pero si no fuesen pesados nadie les respondería. Alguna vez tendrán razón, pero desde luego sentirse ofendido no te la da en ningún caso. Cosa que no justifica ninguna actitud, y mucho menos los insultos. Siempre queda la posibilidad de hacer como Alsina, recurrir al bloqueo.

El problema es encontrar un buen odiador de cabecera, y que a poder ser que no te odie a ti también. Ponga un trol en su vida.

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Una respuesta a “Ponga un trol en su vida

  1. Me parece increíble su trabajo, de verdad creo que deberia ser mas conocido por la claridad de expresión y el interés que llega a despertar. Buen trabajo, sigue así!💪☺

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